Rio Ebro, rio Ebro..
Tu nombre no olvido nunca
tu curso se de memoria
desde el principio al final
tu inmenso caudal de agua
por tus orillas resbala.
Das apellido a los pueblos
por los que tu cauce baja.
Vas andando y a tí afluyen
Arga, Aragón, Gallego, Cinca,
cien rios, mil riachuelos
te nutres de sus aguas en tu curso,
Nacieron mil ciudades a tu orilla.
Paseas con orgullo soberano
tus casi mil kilómetros de largo.
Tus aguas cristalinas en Reinosa
se van oscureciendo en tu agonía
las fábricas que que pueblan tus orillas
vierten en ti residuos desechables,
y tú sin inmutarte, rio abajo...
Semejas un altivo soberano
y eres un Dios pagano del Olimpo
pues aceptas sin vergüenza alguna
mil vidas que se pierden en tu cauce
humanos sacrificios que te aplaquen.
Tomas la vida de inocentes seres
para aplacar tu furia vengativa.
Y acabas...¡Pobre diablo!...que poco eres..
tus caudalosas aguas entregando
en este mar tan mio (aunque te duela),
que esa vida que segaste un dia
en mi renace con mas fuerza todavía
se encarna en mi..por que era sangre mía,
y en mi completará su corta vida
y en cambio tú, en mi mar...
te mueres cada día....


